Aprendizaje y comprensión

Las personas aprendemos a través del sufrimiento.
Pero llega un momento en que hartos de sufrir empezamos a hacernos preguntas. Preguntas dirigidas hacia nuestro interior y quien realmente somos. Porque nosostros somos algo diferente de nuestra mente. Somos algo diferente de quien nuestra mente nos dice que somos.
Existe una manera diferente de aprender tras el hartazgo del sufrimiento, se trata de la comprensión. Algunos llegan a ella por innercia después de haber acumulado muchísimo sufrimiento. Otros se ‘iluminan’ por contacto. Las palabras pueden transmitir ideas pero necesitan traducirse interiormente al lenguaje del corazón.

Comprender es ver en nuestro interior. Es saber sin pensar. Es reconocer que la vida simplemente sucede. Reconocer como nos involucramos colgándonos medallas y felicitándonos cuando las cosas salen como nos gusta y recriminándonos y enfadándonos cuando salen mal. Apegándonos y rechazando.

Comprender significa darnos cuenta de ello. Observar cómo de manera automática estamos programados para reaccionar ante los estímulos que se nos presentan. El ser, la conciencia, no juzga porque no está vinculado  a las creencias. El ser observa como todo se manifiesta y pasa.
¿Qué importancia tiene ofuscarnos por algo que pasará igualmente? ¿Por qué indignarnos por algo que nosotros mismos no hemos definido como bueno o como malo?
La conciencia no realiza acción alguna, simplemente es. Es el campo donde se manifiestan todos los fenómenos. Calificamos los acontecimientos en función de cánones aprendidos. La mente puede ser programada utilizando las creencias. Las ideas que nos han inculcado desde muy niños la moldean de un modo particular. En poco tiempo, cuando contamos con tan solo algunos años de vida, ya estamos preparados para poder ‘funcionar’ en la sociedad.
Comprender significa entender todo esto y ser capaces de vivir a la expectativa de lo que ocurra pero sin expectativas. El camino se hace al andar como decía Machado, aunque en realidad no hay camino como tampoco hay destino, solo estelas en el mar.

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