El milagro de la atención

Se nos educa y condiciona para que nos movamos siguiendo direcciones, de aquí hacia allá.

Tenemos una idea, una creencia, un concepto o fórmula de que existe una realidad, una dicha, de que hay algo más allá del pensamiento, y fijamos eso como una meta, un ideal, un rumbo, y nos encaminamos en ese sentido.

Cuando usted camina dirección, no hay espacio. Cuando se concentra, se dirige o piensa en determinada dirección, no tiene espacio en la mente.

No tiene espacio cuando su mente está atestada de apegos, de temores, de la búsqueda de placeres, del deseo de poder y posición. Cuando la mente está atiborrada, no dispone de ningún espacio.

El espacio es necesario, y cuando hay atención no hay dirección, sino espacio. 

Jiddu Krishnamurti

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