La depresión: qué es y cómo se cura

 

La depresión es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo. Su incidencia no cesa de crecer y para 2020, de seguir a este ritmo, se habrá convertido en el problema de salud mas importante del planeta, superando incluso a las enfermedades cardiovasculares.

La depresión engloba un conjunto de síntomas, según la clasificación de problemas mentales DSM-V estos son:

  • Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día
  • Disminución importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades
  • Pérdida importante de peso sin hacer dieta o aumento de peso
  • Insomnio o exceso de sueño
  • Agitación o retraso psicomotor
  • Fatiga o pérdida de energía
  • Sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesiva o inapropiada
  • Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o para tomar decisiones
  • Pensamientos de muerte recurrentes, ideas suicidas recurrentes sin un plan determinado, intento de suicidio o un plan específico para llevarlo a cabo
  • Los síntomas causan malestar significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento
  • El episodio no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia o de otra afección médica.

Resulta importante remarcar que es necesario que estos síntomas estén presentes durante gran parte del día y casi todos los días. De hecho, este factor es el que determina que alguien esté realmente padeciendo depresión y no simplemente altibajos más o menos esporádicos que son inherentes a la condición humana natural.

No obstante la enumeración de estos síntomas aquí no es sustitutivo de un diagnostico apropiado y profesional. Si después de leer este artiículo piensa que usted mismo o alguien de su entorno pudiera padecer depresión, lo más acertado sería consultar a un profesional para que realice una evaluación exhaustiva y desmienta o ratifique dicho diagnostico. Entre mis servicios se encuentra también el tratamiento de la depresión tanto en fase aguda como la prevención de recaídas.

De hecho este suele ser un problema muy común, el de las recaídas. En este sentido es importante un adecuado tratamiento para no solo curar la depresión sino además dotar a la persona de los recursos necesarios para no recaer.

Existen muchos mitos sobre la depresión, algunos de ellos se han repetido con tanta frecuencia e insistencia que han llegado a formar parte de creencias arraigadas que pueden crear malentendidos.

He aquí algunos de estos mitos:

“Cuando todo en la vida te va bien, puedes deprimirte”

Esta es una creencia muy dañina porque atribuye una total indefensión por parte de las personas a padecer depresión. Nada mas lejos de la realidad. Tener una vida equilibrada, con una buena dieta, realizar ejercicio físico y disfrutar de relaciones personales satisfactorias, ayudan a crear un efecto protector contra la depresión. Cuando las cosas van bien la gente no se deprime. La depresión emerge cuando algo se tuerce, seamos o no plenamente conscientes de ello.

“La depresión es una enfermedad crónica que nunca desaparece del todo”

Otro mito muy difundido que atribuye a quien padece depresión una condición como de apestado/a, condenado/a de por vida a sufrirla y sin perspectiva de recuperación.

Hoy en día disponemos de herramientas terapéuticas, tanto farmacológicas como psicoterapéuticas que resultan altamente efectivas en el tratamiento de la depresión. De hecho el gran reto actual consiste no ya únicamente en curar una depresión sino en adoptar medidas correctas de prevención para evitar las recaídas y la recurrencia. En cualquier caso, disponemos igualmente de herramientas para paliar también ese riesgo con altos porcentajes de éxito.

“No hay personas que finjan la depresión para conseguir la baja laboral”

Falso. De hecho la depresión es un argumento utilizado con cierta frecuencia en la simulación para obtener algún beneficio. Sin embargo, la exploración por parte de un profesional cualificado suele desmontar este tipo de estrategias con cierta facilidad.

“Las personas optimistas y extrovertidas se deprimen tanto como las que no lo son”

Otro argumento falso. Las personas optimistas y con redes de apoyo y cooperación satisfactorias tienen menos posibilidades de deprimirse. De hecho, uno de los factores más importantes en la actualidad es el paulatino aislamiento que padecen un número creciente de personas, a menudo residentes en grandes ciudades y que agrava de manera dramática su pronostico de recuperación.

“La psicoterapia no cura la depresión”

o “La psicoterapia es menos eficaz que la medicación”

Estos son argumentos muy difundidos y son también argumentos que implican un cierto desconocimiento e ingenuidad ante la imposibilidad de aceptar que el cuerpo y la mente estén intrínsicamente unidos y que se afecten mutuamente. La creencia generalizada de que las enfermedades se curan única y exclusivamente con medicinas es la responsable de muchos malentendidos.

Un dieta saludable que incluya vegetales, frutos secos y frutas, además de carnes y pescados, y complementos como el aguacate o el aceite de oliva virgen, combinados con ejercicio físico pueden ser potentes medicinas en multitud de afecciones, incluida la depresión. Además, tener amigos con los que contar, relaciones familiares satisfactorias, un empleo que aporte satisfacción o actividades de tiempo libre que le llenen a uno, son igualmente factores enormemente relevantes en el estado de salud que presenta una persona y por tanto tambien son relevantes en el caso de la depresión.

“La psicoterapia previene peor las recaídas y la recurrencia que la medicación”

Otro falso mito también. Estudios científicos pormenorizados lo desmienten de manera rotunda.

 

“La psicoterapia no es eficaz en la depresión grave, sino tan solo en la leve o moderada”

Otro mito muy difundido. La psicoterapia profesional dispone de herramientas efectivas y altamente eficaces para el tratamiento de la depresión, independientemente de la gravedad de la misma

“El tratamiento de la depresión es largo”

No tiene porque serlo aunque tampoco es una cuestión de brevedad.

El tratamiento de la depresión conlleva un esfuerzo por parte de la persona que la padece y de su entorno y aplela a su disponibilidad de abrirse a nuevas posibilidades. En este sentido, el tratamiento de la depresión no solamente ofrece paliar los síntomas, sino expandir el horizonte personal de la persona, lo cual tiene implicaciones a nivel de su desarrollo como persona y repercute directamente en la calidad de las relaciones que despliega.

“El psicólogo no es el profesional que trata la depresión”

Falso mito que queda desmentido por multitud de estudios científicos exhaustivos. El psicólogo profesional trata y soluciona la depresión. En ocasiones el tratamiento de la depresión conlleva la colaboración con otros profesionales como pueden ser fisioterapeutas, psiquiatras, profesionales de la enfermería o medicos de familia.

 

¿Qué puedo hacer si intuyo que yo mismo/a padezco depresión o alguien de mi entorno cercano puede padecerla?

Los mas sencillo es acudir a un psicólogo profesional capacitado para que ratifique o desmienta dicho diagnostico y trate, en caso necesario, el problema de manera adecuada.

 

 

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